Carta al Director del ABC (27 de abril de 2012)
Me hace mucha gracia ver que todo nacionalismo insatisfecho suele tender a un victimismo y a una susceptibilidad casi patológicas. Ahora el Sr. Urkullu ha puesto a caldo al Ejército español por realizar maniobras en Elgeta las vísperas del 75 aniversario de su ocupación por el bando franquista. Parece que la misión de algunos políticos nacionalistas consiste en tratar de separar, tratar de remover los odios de su pueblo para disgregar y provocar confrontación. En muchas ocasiones hacen lecturas rebuscadas y maliciosas de los hechos más corrientes e irrelevantes, como si todo el que no piensa como ellos estuviera buscando herirle con todo lo que dice o hace. Pero que el Sr. Urkullu haya dicho «Queremos dejar atrás la violencia y el terror y también una mentalidad belicista y provocadora como la que estos días tan señalados ha mostrado el Ejército español en nuestra tierra» en parte me tranquiliza, pues quiere decir que este señor no tiene nada mejor que decir a quienes piensan como él. Demagogia barata y sucia. Sr. Urkullu: No debería estar dispuesto a pagar cualquier precio por alcanzar sus objetivos políticos.
Miguel Fernández de Castro Ruz.